Informalidad laboral en México afecta a 33.1 millones de trabajadores
El INEGI reportó que el 55% de la fuerza laboral mexicana se desempeña en la informalidad durante el segundo trimestre de 2026.

La tasa de informalidad laboral en México se situó en 55% al cierre del segundo trimestre de 2026, lo que representa a 33.1 millones de personas trabajando fuera de los esquemas de seguridad social formal. Según las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), este sector de la población carece de prestaciones básicas, acceso a servicios médicos institucionales y esquemas de ahorro para el retiro protegidos por la ley.
El fenómeno de la informalidad abarca una amplia gama de ocupaciones que incluyen tanto el trabajo por cuenta propia en la economía de subsistencia como a empleados que, laborando en unidades económicas formalmente constituidas, no cuentan con el registro ante las instituciones de seguridad social correspondientes. Esta cifra refleja los desafíos persistentes que enfrenta la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para integrar a una mayor parte de la fuerza productiva en el sistema formal de empleo.
Especialistas en economía observan que, si bien la creación de empleos en sectores formales ha mantenido una tendencia constante, la velocidad de absorción no ha sido suficiente para reducir la brecha frente a la informalidad. Los estados con mayor presencia de este fenómeno suelen ser aquellos donde predominan las actividades agropecuarias y el comercio minorista, sectores que tradicionalmente presentan mayores dificultades para la fiscalización y la formalización de las plantillas laborales.
Desde la perspectiva de las autoridades hacendarias y laborales, la estrategia para revertir estas cifras se centra en la simplificación de los procesos de registro ante el SAT y el IMSS. Se han planteado propuestas para incentivar a las pequeñas y medianas empresas mediante esquemas de transitoriedad fiscal que permitan a los trabajadores acceder gradualmente a los beneficios de la seguridad social sin que esto comprometa la viabilidad financiera de sus empleadores.
El análisis del INEGI subraya que la informalidad no solo impacta la calidad de vida de los trabajadores en el presente, sino que también representa un reto para la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. La falta de cotizaciones al sistema de seguridad social reduce la base contributiva necesaria para mantener la operatividad de los programas de salud y pensiones a nivel nacional.


