Banamex reporta menor desigualdad salarial, pero persiste brecha en la informalidad
El análisis financiero destaca una moderada reducción en la disparidad de ingresos, aunque advierte que el sector informal sigue siendo un obstáculo estructural.

Un reciente análisis económico realizado por el equipo de estudios de Banamex indica que la desigualdad salarial en México ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos meses. Este fenómeno, observado a nivel nacional, sugiere una mejora en la distribución de los ingresos dentro del sector formal de la economía, impulsada en parte por los ajustes realizados al salario mínimo y una mayor demanda de mano de obra especializada en sectores tecnológicos.
Sin embargo, el reporte enfatiza que esta tendencia positiva no logra permear de manera uniforme en todo el mercado laboral. La persistencia de una amplia tasa de informalidad continúa funcionando como una barrera estructural, impidiendo que una parte significativa de la población trabajadora acceda a mejores condiciones de contratación, seguridad social y esquemas de remuneración competitivos.
El estudio señala que, mientras en los sectores vinculados a la exportación de tecnología y manufactura avanzada los ingresos han mostrado un crecimiento real, la brecha frente a los trabajadores informales se mantiene como un desafío pendiente para las autoridades económicas. La falta de acceso a prestaciones laborales y la inestabilidad en los ingresos de quienes se desempeñan por cuenta propia o en unidades económicas no registradas limitan el impacto de las políticas redistributivas.
Ante este panorama, analistas sugieren que la consolidación de una reducción efectiva en la desigualdad requiere de estrategias integrales desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. El enfoque debe priorizar la transición gradual de los trabajadores hacia la formalidad, mediante incentivos fiscales y programas de capacitación que permitan a las pequeñas empresas mejorar su productividad y capacidad de pago.
Finalmente, el análisis subraya que, aunque las cifras macroeconómicas proyectan un escenario de mayor equilibrio salarial, el reto de la informalidad sigue siendo el principal pendiente para asegurar un desarrollo económico inclusivo. La coordinación entre el sector privado y las políticas públicas será fundamental para sostener esta tendencia y ampliar los beneficios del crecimiento a los sectores más vulnerables del país.


