México enfrenta alza en costos de gasolina tras crisis en Ormuz
El país registra un impacto financiero de 2 mil 500 millones de dólares por el encarecimiento de combustibles entre marzo y agosto de 2026.

México se ha posicionado como el segundo país más afectado a nivel global por el incremento en los precios de los combustibles, derivado de la crisis geopolítica en el Estrecho de Ormuz. Entre marzo y agosto de 2026, la economía nacional ha absorbido un costo adicional neto de 2 mil 500 millones de dólares, una cifra que coloca a la nación solo por detrás de Indonesia en términos de impacto presupuestal directo por la volatilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos.
El fenómeno responde a la estructura del mercado energético mexicano, donde la dependencia de las importaciones de gasolina sigue siendo un factor determinante. Actualmente, el volumen de importación de combustibles duplica al de exportación, lo que expone a la economía nacional a las fluctuaciones de precios generadas por el bloqueo de rutas comerciales críticas en Medio Oriente. Este desequilibrio en la balanza comercial energética ha presionado las finanzas públicas durante el presente semestre.
La Secretaría de Energía y especialistas de PEMEX han monitoreado el comportamiento de los mercados internacionales ante el cierre parcial de rutas estratégicas. La situación ha obligado a las autoridades a gestionar la logística de suministro para evitar desabasto en el territorio nacional, manteniendo un enfoque en la estabilidad de los precios al consumidor final a pesar de las presiones externas que afectan la cotización del petróleo crudo y sus derivados.
Analistas económicos señalan que la resiliencia de la economía mexicana ante este escenario depende de la capacidad de refinación y almacenamiento actual. Mientras el gobierno federal evalúa las medidas necesarias para mitigar el impacto inflacionario, el sector empresarial ha manifestado preocupación por el costo logístico que representa este encarecimiento en la cadena de suministro nacional, afectando potencialmente los precios de bienes y servicios básicos durante los últimos meses de 2026.

