Logística se consolida como ventaja competitiva estratégica en el mercado mexicano
Martín Del Negro, directivo de una firma logística internacional, destaca la integración entre ingeniería y estrategia comercial para optimizar las operaciones actuales.

La logística en México ha dejado de ser vista únicamente como una línea de gasto operativo para transformarse en un motor de ventaja competitiva, según Martín Del Negro, director de desarrollo de nuevos negocios para una compañía logística de origen francés. En el contexto actual de relocalización de cadenas de suministro, el directivo señala que las empresas mexicanas están priorizando la eficiencia operativa para integrarse con éxito en los mercados globales.
El planteamiento central de Del Negro sugiere que la ingeniería de procesos y la visión de negocio deben diseñarse de manera conjunta desde la concepción de cada proyecto. Al alinear los sistemas de transporte y almacenamiento con los objetivos comerciales específicos de cada compañía, es posible reducir tiempos de respuesta y optimizar el uso de recursos, permitiendo una mayor adaptabilidad ante las fluctuaciones de la demanda en el territorio nacional.
Para el sector empresarial mexicano, esta evolución implica una reconfiguración en la forma de gestionar la distribución física y la cadena de suministro. La integración tecnológica y la automatización de procesos logísticos permiten hoy una trazabilidad más precisa, lo cual es fundamental para sectores como la manufactura avanzada y la industria automotriz, que demandan altos estándares de puntualidad y seguridad en la entrega de insumos.
El equipo de desarrollo de la firma francesa sostiene que la especialización en la ingeniería de operaciones permitirá a las empresas mexicanas enfrentar los retos de infraestructura y conectividad actuales. La propuesta consiste en adoptar modelos de gestión que no solo se enfoquen en la reducción de costos, sino en la creación de valor agregado mediante una operación logística que responda con agilidad a las necesidades específicas de cada cliente en las distintas regiones del país.
Finalmente, esta transformación operativa se presenta como un pilar fundamental para fortalecer la competitividad de México ante los socios comerciales internacionales. La implementación de estas estrategias busca asegurar que la logística sea un habilitador de crecimiento económico sostenible, permitiendo que las organizaciones locales alcancen niveles de eficiencia equiparables a los estándares internacionales más exigentes.


