La logística actual exige más que transporte: el valor del forwarder
Adrián Montero analiza cómo la gestión aduanera y las redes internacionales transforman la venta de servicios logísticos en México.

En un entorno de comercio exterior cada vez más complejo, el papel del agente de carga o forwarder ha dejado de limitarse a la simple contratación de fletes marítimos, aéreos o terrestres. Adrián Montero, ejecutivo comercial del sector, señala que la propuesta de valor actual reside en la capacidad de ofrecer vínculos estratégicos, equipos especializados y una respuesta inmediata ante las constantes variaciones regulatorias que enfrenta el sector logístico mexicano este 2026.
La dinámica de las aduanas en México ha obligado a los operadores logísticos a profesionalizar sus servicios más allá del traslado físico de mercancías. Según Montero, el éxito de las operaciones depende hoy de la pericia para navegar los cambios en los criterios de despacho y la integración efectiva con las autoridades fiscales. Esta realidad transforma la venta de fletes en una consultoría integral, donde el forwarder se convierte en un aliado clave para evitar retrasos en las cadenas de suministro globales.
Otro pilar fundamental mencionado por el ejecutivo es la solidez de la red de agentes en el extranjero. La capacidad de coordinar embarques desde diversos continentes requiere una infraestructura de contactos confiables que garanticen la seguridad y los tiempos de entrega. En la actualidad, las empresas no solo buscan el mejor precio, sino la certidumbre de contar con un equipo que responda ante cualquier contingencia, ya sea en un puerto mexicano o en una terminal aérea internacional.
Finalmente, la tendencia del mercado apunta hacia una mayor digitalización y transparencia en la comunicación operativa. Las empresas que logran consolidarse son aquellas que, además de cumplir con los estándares de la SCT y las normativas aduaneras vigentes, ofrecen a sus clientes visibilidad real sobre el estado de sus cargas. La gestión proactiva de riesgos y la capacidad de adaptación ante las fluctuaciones del mercado son, hoy por hoy, los factores que definen la competitividad logística en el país.


