Ciudad Juárez busca consolidarse como primera Zona Franca de Arte regional
Ante el dominio del mercado estadounidense, diversos sectores proponen convertir a Ciudad Juárez en un centro estratégico de resguardo y comercialización artística.

Ciudad Juárez se perfila como un punto estratégico para albergar la primera Zona Franca de Arte en América Latina, una iniciativa que busca aprovechar su colindancia con Estados Unidos para captar el flujo del mercado artístico global. El proyecto surge en un contexto donde el mercado estadounidense concentra el 44% de las adquisiciones de arte a nivel mundial, según datos del Art Basel and UBS Global Art Market Report 2026, consolidándose como el eje dominante de esta industria.
La propuesta, impulsada por diversos sectores empresariales y académicos, plantea la creación de una infraestructura de almacenamiento y logística bajo un régimen de extraterritorialidad fiscal. Este esquema permitiría que obras de alto valor sean resguardadas y comercializadas en territorio mexicano bajo estándares internacionales, similar a las operaciones que actualmente ocurren en el único freeport de arte del continente, ubicado en Delaware, Estados Unidos.
El equipo promotor de esta iniciativa señala que México y América Latina han permanecido históricamente al margen de esta infraestructura especializada. Al integrar a Ciudad Juárez en este esquema, el país buscaría no solo atraer capital extranjero y reducir los costos logísticos para coleccionistas, sino también posicionar a la frontera como un nodo de servicios especializados que compita directamente con los centros de resguardo del norte.
Para concretar esta visión, se requeriría una coordinación estrecha con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y otras instancias federales para establecer los marcos legales que regulen el depósito, la seguridad y el tratamiento fiscal de las piezas artísticas. Los impulsores del proyecto sostienen que la ubicación geográfica de la ciudad es su mayor activo, al ser un puente natural entre el capital artístico estadounidense y las crecientes colecciones privadas en el resto del continente.
De avanzar, la implementación de esta zona franca implicaría desafíos significativos en términos de seguridad y normatividad aduanera, áreas que deberán ser validadas por las autoridades correspondientes. La propuesta busca transformar la percepción de la frontera, pasando de ser un punto exclusivo de manufactura industrial a convertirse en un enclave clave para el mercado financiero y cultural de clase mundial.


